La Fiscalía cree que Prestipino mantuvo secuestrada a la influencer durante “un período prolongado de tiempo”. Asimismo, se declaró que la drogó con metanfetaminas para después dejarla atada a la pata de una cama. Cuando Esmeralda despertó, comenzó a amenazar con llamar a la policía por haberla drogado, a lo que Christopher procedió a desatarla. Posteriormente, la golpeó en la cara y la estranguló, pero para su sorpresa, la acriz despertó y el presunto asesino le habría inyectado un químico que se usa para limpiar piscinas, causándole la muerte definitivamente. Se cree que Prestipino ocultó el cadáver varios días en su casa.
En la declaración que algunos vecinos dieron, Esmeralda había sido visto unos días antes caminando por la calle, en tacones altos y usando únicamente lencería. También se le vio tratando de entrar a una casa en la cuadra 9000 de West Torino Avenue, de Las Vegas, a lo que los vecinos salieron a decirle que “estaba equivocada”, que ese no era su domicilio. Los vecinos aseguran que la joven se veía “desorientada y rara”.
Después, la influencer siguió su camino y giró hacia el oeste por la avenida Torino hacia Market Height Street, lo que la llevó a la calle de Prestipino en 9501 Iron Cactus Ave, de acuerdo a los documentos oficiales manejados por la Fiscalía.
La familia de González aseguró que ella no consumía drogas, pero que padecía de esquizofrenia y trastorno bipolar, por lo que a veces tenía ataques o episodios y que necesitaba un cuidado constante.
De acuerdo a los registros de la policía, este es el tercer caso de feminicidio que sale a la luz en Estados Unidos durante este año.