El acusado era “Leonardo Ottacchu” (Sic) un penitenciario que integraba el área de “Comunicaciones e Inteligencia” y que iba al CUD en días en los que no tenía obligación de estar allí. El denunciante de identidad reservada aportó fotos de “Leo” dentro de la cárcel y señaló que los celadores le permitían el contacto con presos que eran los que distribuían la droga dentro del penal. La denuncia también aseguraba que varios presos que iban al CUD no tenían buen rendimiento académico, pero seguían “cursando” para poder integrar la organización de venta de drogas dentro de Devoto.
Encontraron un celular y un USB dentro de un libro de la biblioteca de la cárcel de Devoto
El pedido de allanamiento y búsqueda de pruebas dentro del CUD se debe a que en la causa a cargo de Servini y del fiscal Ramiro González, se señaló a ese lugar de estudios como el centro de reunión y distribución de la droga que se vendía dentro del penal.
Cuando los agentes de la Federal entraron al CUD obviamente no había ningún alumno allí. Hicieron una requisa milimétrica tal como lo había ordenado la jueza. Perros entrenados para detectar estupefacientes no hallaron droga dentro del CUD. En cambio, los agentes encontraron chips telefónicos escondidos en el lugar.
Los policías además revisaron uno a uno los libros de la biblioteca del CUD y se sorprendieron cuando hallaron uno de ellos que tenía las páginas caladas. Dentro del calado del libro encontraron un teléfono celular y un dispositivo USB para conseguir 4G y poder acceder a conexión de internet. El libro dentro del que aparecieron el celular y el USB es una publicación de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Es el noveno número de la serie titulada “Academia. Revista de Enseñanza del Derecho”, impreso en el año 2007.