Distanciamiento social
En su recorrida nocturna, los efectivos policiales escucharon música con un volumen muy alto y vieron que entraban y salían muchas personas del lugar que finalmente fue clausurado. Al entrar al local, el personal policial entrevistó al encargado, de 35 años, y constató que había mucha más gente de lo que se preveía: contabilizó a 380 personas, que estaban aglomeradas sin respetar el distanciamiento social dispuesto por la pandemia de coronavirus y sin ningún tipo de barbijo o protección. El aforo permitido del lugar era de sólo 25 personas.
Por lo tanto, los uniformados procedieron a la inmediata aprehensión del involucrado y el retiro de todos los participantes.
En este sentido, la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas número 13, a cargo de Andrea Scanga, Secretaría del doctor Almeida, imputó al encargado por infracciones a los artículos 205 y 239, al tiempo que la AGC clausuró el local y secuestró equipos de música, parlantes, mobiliario, mesas y sillas.