Un hombre acusado de abuso sexual con acceso carnal a dos niñas de 9 y 10 años, hijas de su ex pareja, salió de la cárcel tras ser autorizado por un juez para casarse con la abuela de las víctimas.

Un hombre tuvo el permiso de un juez para contraer matrimonio fuera de la cárcel
Un hombre acusado de abuso sexual con acceso carnal a dos niñas de 9 y 10 años, hijas de su ex pareja, salió de la cárcel tras ser autorizado por un juez para casarse con la abuela de las víctimas.
El magistrado Orlando Díaz fue quien dio el visto bueno para el matrimonio y dio luz verde para que se efectuara un operativo policial que permitiera al condenado asistir al Registro Civil a contraer matrimonio.
El hecho ocurrió en la localidad de Victoria, partido de San Fernando. El hombre identificado como Carlos César Medrano, de 47 años pidió contraer matrimonio y una fiscal le dijo que era "innecesario" liberarlo puesto que podía hacerlo con un sacerdote desde comisaría.
Sin embargo, el juez de garantía autorizó la salida de la cárcel por lo que el condenado llegó escoltado por la policía hasta el registro civil.
Cuando los familiares de las niñas que sufrieron el abuso sexual se enteraron, se generó un disturbio en repudio a la orden del juez.
Tras contraer matrimonio, el hombre fue trasladado hasta una comisaría donde quedó alojado.
Sobre el juez, la mamá de las víctimas expresó: “es un corrupto, al igual que la abogada y todos los que la están apañando. Medrano está en una comisaría, ni siquiera es un penal, y ya lo autorizaron para casarse. Es muy injusto”.
“Si ya le dieron el permiso para que salga, puede ser que también lo dejen en libertad. ¿Qué va a pasar con nosotras? Él amenazó a mi hija con que si hablaba nos iba a matar a mí, a ella y nos iba a prender fuego”, expresó preocupada