A partir de ese momento, la carátula cambió a homicidio criminis causae en concurso real con robo simple. Las cámaras de seguridad de la cuadra fueron clave: registraron al vecino de Solís entrando a su casa días antes del hallazgo, y luego saliendo con dos garrafas vacías, una en cada mano. Minutos después, volvió a ingresar y salió nuevamente.
Los investigadores creen que el crimen se produjo en ese momento. La víctima y el acusado habrían tenido enfrentamientos previos por problemas de convivencia.
La fiscalía ordenó un allanamiento urgente en la casa del sospechoso. Allí, la policía secuestró las garrafas robadas, la ropa que llevaba puesta en el video y una gorra con manchas de sangre. Sin embargo, cuando llegaron los agentes, el acusado ya había huido.
Hasta el momento, el hombre continúa prófugo de la Justicia y es intensamente buscado por la policía bonaerense.