Un macabro hallazgo ocurrió en la mañana de hoy en una plaza de Valentín Alsina. Allí, se encontró el cadáver de un hombre descuartizado, sin sus manos, su cabeza y su pie izquierdo, colocado dentro de una valija.

El hijo fue captado por las cámara de seguridad llevando las valijas. (Foto: Policía)
Un macabro hallazgo ocurrió en la mañana de hoy en una plaza de Valentín Alsina. Allí, se encontró el cadáver de un hombre descuartizado, sin sus manos, su cabeza y su pie izquierdo, colocado dentro de una valija.
La UFI N°6, a cargo del fiscal Martín Rodríguez, trabaja para esclarecer el caso. Además del fiscal, trabajaron efectivos de la Policía Bonaerense, junto a personal de Policía Científica.
Un vecino de la zona llegó hasta el lugar, ubicado en la esquina de República Argentina y Paso de la Patria y dio la alerta a las autoridades. El llamado realizado al 911 hablaba de un “objeto dudoso”, según información policial.
Al lugar llegó personal de la Comisaría 3° de Lanús que se entrevistó con el testigo, que dijo que al salir de su casa observó la valija en cuestión y al abrirla, se encontró con el cadáver.
La víctima fue identificada como Atilio Pachu, un jubilado de 83 años, que vivía a tres cuadras del lugar del hallazgo.
Hoy, menos de diez horas después, tras una investigación del fiscal Martín Rodríguez, la DDI local de la Policía Bonaerense arrestó a un sospechoso. Fuentes policiales confirmaron que es uno de los hijos de la víctima, que convivía con su padre, un hombre de 46 años, ex empleado de una empresa gastronómica.
Según confirmaron las mismas fuentes, la pista que lo complicó surgió del análisis de una cámara de seguridad.
El caso remite a un hecho reciente: el brutal asesinato de Fernando Pérez Algaba, el comerciante de 41 años que fue hallado descuartizado dentro de una valija en Ingeniero Budge a mediados de julio pasado.
El cuerpo de Pérez Algaba fue encontrado desmembrado dentro de una valija descartada entre basura en el canal que contiene al Arroyo del Rey, ubicado en la calle Comodoro Rivadavia, entre Figueredo y Azamor.
Los primeros en ver los restos fueron chicos del barrio que jugaban en las inmediaciones del lugar, quienes avisaron a sus padres. Minutos después, llegó al lugar un móvil de la Comisaría 10 de Lomas de Zamora y personal de la Policía Científica.