Tras la autopsia, el médico forense Juan Carlos Toulouse confirmó que Abel murió por los varios traumatismos que tenía y que sufrió una hemorragia interna, dos indicios que muestran que sufrió una paliza.
Es más, según trascendió, Abel "tenía mordeduras, quemaduras de cigarrillos, golpes con objetos contundentes, de todo".
Las explicaciones de la madre por las heridas que tenía Abel
Cuando las dos mujeres trasladaron al nene en brazos hasta el Hospital Evita se encontraron en el camino con un vecino que trató de ayudarlas. “Me entraron a robar, lo dejé solo dos segundos y el nene se cayó”, le explicó la madre.
Ni bien lo revisaron los médicos en el mencionado centro de salud, constataron que el nene tenía sangre en la boca y hematomas en varias partes del cuerpo. El más notorio estaba en el glúteo derecho. Además, tenía una marca de zapatilla en la espalda. “Como si lo hubiesen pisado”, dijo la misma fuente.
Sin embargo, frente a los médicos la madre de la víctima cambió la versión de lo ocurrido: aseguró que había dejado unos 15 minutos solo a su hijo, y que cuando regresó lo encontró descompuesto.