Mientras, el cronista Leo Godoy recorrió la cuadra donde ocurrió todo. Allí estuvo con Claudio, uno de los damnificados, quien contó que estaba hablando con su productor de seguro en la puerta de su casa cuando los sorprenden los ladrones.
“Cuando les dije que no tenía nada, sólo la llave de mi casa, se empezaron a poner nerviosos y me revisan los bolsillos. Tenía algo así como $200 o $300 para ir al kiosco. Justo un vecino de la esquina sale y le hice una seña que nos estaban robando. Supongo que se dio cuenta y fue quien activó la alarma vecinal”, explicó Claudio.
“La pasé sumamente mal, sobre todo, cuando me apuntaban con semejantes armas y nos decían que nos tiráramos al suelo”, dijo. Y agregó, “lo único que atiné fue a cerrar los ojos y decirme que ‘Dios nos proteja’”, relató la víctima.
Pero no actuaron solos los dos delincuentes, porque otros dos también los esperaban en la mano de enfrente por si debían reforzar el acto delictivo.