El simpatizante chileno la atribuyó al "folclore" del fútbol "putearse de arriba abajo" y reveló: "Lo más grave o severo que vi fue una bolsa con agua que tiraron, Nunca una botella, nunca un proyectil", señaló en referencia a su hinchada. Sobre el mismo tema amplió: "El primer disturbio que vi, fue cuando la barra Independiente fue a molestar en el sector del codo o la garganta a la gente que era invitada o familiares de los jugadores (de la U de Chile)".
El hincha visitante se encontraba en las inmediaciones de la comisaría 4ta de Avellaneda, ubicada en la localidad de Sarandí, a la espera de información sobre un amigo con el que había venido a ver el partido. "En algún minuto del partido ya detenido, nos avisan por lo alto parlante que el hinchado de la U tiene que desalojar. Ese es el momento en el que yo hago abandono del estadio y en ese tumulto de gente, en el túnel mismo, es donde yo pierdo contacto con él", contó sobre su compañero.
"Saliendo del estadio es cuando empieza la policía a hacer como un embudo y a llevarse gente detenida medio que al azar. Lo único que atiné a hacer es levantar las manos y decir 'Yo no hice nada'" y recordó sobre cómo volvió al hotel donde se aloja: "Salí así nomás y dije 'No estoy haciendo nada, no estoy haciendo nada'. Y entre medio que trotas, que corres, que esquivas también, ves que hay gente que están tirando al suelo. Y ahí yo me subí al bus y nos fuimos a Puerto Madero finalmente".