Diego también contó los testimonios que le ofrecieron sus amigos que estuvieron con él en el local bailable Cyrus, ubicado en la Av. Pedro Luro al 5700. "Lo agarraron ahí y cuando lo sacaron para afuera le cerraron la puerta", denunció. "No sé si le pegaron adentro del boliche, los patovicas o estos pibes también", reconoció.
"Supuestamente uno lo empuja a uno de los pibes adentro y se le cae el anteojo. Entonces, como cualquier pibe normal, le dijo 'eh, me rompiste los anteojos'. Entonces le contestaron: 'Quedate piola que te lo voy a pagar. Si te hacés el piola no te lo pago un carajo'", relató. "Estoy tratando de que aparezca algo, que alguien me diga qué pasó", agregó.
"Quiero saber quién mató a mi hijo. Y lo segundo que lo mató fue la burocracia de una obra social de mierda como la UTA, que es la peor que hay en esta zona. Que me pide de todo para trasladar y después tarda 14 horas. No sé cuántas veces llamé al delegado y el delegado llamaba. Nos hicieron que mandemos todo por mail. Mi señora, que estaba con el bebé, tuvo que ir a hacer la denuncia, yo me quedé con mi hijo", recordó, con bronca por los malos manejos que derivaron en la actual situación.
Luego se refirió a la versión que dieron los primeros médicos que lo atendieron, acerca de que "había dado positivo de alguna sustancia". "Él no se drogaba, no fumaba. Habrán tomado algo con los pibes. Supuestamente tomaron vodka con energizante. Tomaron dos nada más y ellos eran cuatro. Ninguno estaba alcoholizado. Uno de los pibes se tuvo que hacer cargo porque el patrullero no los quiso llevar", afirmó Diego.
"Me decían que todavía estaba bajo los efectos de alguna droga. Le pregunté a los chicos: 'por favor díganme si tomaron algo, porque necesito que lo salven a Lautaro, no me importa si hicieron alguna cagada'. Y ellos me seguían diciendo que no tomaron ninguna droga", añadió.