Mientras cambiaba la rueda de un auto y en el momento menos pensado, un hombre de nacionalidad venezolana fue violentamente atacado por una patota, ya que fue confundido con un ladrón. La golpiza fue tal, que estaría a punto de perder un ojo.

Lo confundieron con un ladrón, le dieron una brutal golpiza y está apunto de perder un ojo: el violento ataque (Foto: archivo)
Mientras cambiaba la rueda de un auto y en el momento menos pensado, un hombre de nacionalidad venezolana fue violentamente atacado por una patota, ya que fue confundido con un ladrón. La golpiza fue tal, que estaría a punto de perder un ojo.
Lo cierto es que el joven atacado estaba ayudando a una vecina a cambiar la rueda de un auto, y fue allí cuando recibió la brutal paliza. Su esposa, Mery Valencia, dio detalles de lo sucedido.
"En un momento, cuando mi marido estaba cambiando la llanta, sale un trapito del Rincón Vasco, un restaurante de la zona, que lo comenzó a insultar y amenazar", comenzó relatando.
“Le pegaron patadas en el piso, le pegaron en todo el cuerpo. Mi marido les pedía por favor que lo dejaran, que era un vecino que vivía enfrente, pero le siguieron pegando”, sumó en diálogo con Crónica. “Dijeron que él contestó mal, y que por bocón se ganó esa paliza, pero mi marido lo único que les dijo es que no era chorro”, sumó.
“Le pegaron patadas en el piso, le pegaron en todo el cuerpo. Mi marido les pedía por favor que lo dejaran, que era un vecino que vivía enfrente, pero le siguieron pegando”, sumó en diálogo con Crónica. “Dijeron que él contestó mal, y que por bocón se ganó esa paliza, pero mi marido lo único que les dijo es que no era chorro”, sumó.
En medio de la golpiza, cuando su marido estaba completamente indefenso, escuchó que uno de sus atacantes pedía algo que no entendía. "Uno gritaba, pasame la faca que lo mato", recordó la mujer.
La víctima, además, sufrió la rotura de dos dientes, y el caso recayó en la Fiscalía de Flagrancia, a cargo de Facundo De La Canale, quien imputó a los acusados por el delito de lesiones leves. Sin embargo, todos quedaron en libertad.
En tanto, el damnificado pidió una medida cautelar de restricción tanto para los agresores como para el dueño del restaurante que resguardó a estas personas luego del ataque.