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TREMENDO ESCÁNDALO

Los chats que comprometen a la enfermera que se casó en secreto con un paciente antes de su muerte

La muerte del reconocido psiquiatra Rubén Zukerman en la ciudad de Bahía Blanca no solo dejó un vacío en el ámbito médico local, sino que también desató una compleja trama judicial que incluye sospechas de manipulación, una denuncia por violencia, un matrimonio cuestionado y un intento de cremación irregular.

16 de julio de 2025 - 08:10
Los chats que comprometen a la enfermera que se casó en secreto con un paciente antes de su muerte

Con el paso de los días, el caso tomó una dimensión inesperada. Lo que parecía ser una muerte natural, derivada de los problemas de salud que atravesaba el médico de 70 años, derivó en una investigación que mantiene en vilo a la comunidad.

Una enfermera en el centro de la escena

Claudia Alejandra Simón, la mujer que cuidaba a Zukerman durante sus últimos años de vida, quedó en el centro de la polémica tras la presentación judicial de Natacha Zukerman, hija del fallecido. Según la denunciante, Simón aseguró haberse casado con su padre poco antes de su muerte, algo que despertó todo tipo de interrogantes, especialmente por el contexto en el que ese vínculo habría sido formalizado.

Lo que disparó la alarma no fue únicamente la sorpresiva mención del matrimonio, sino un acto posterior: Simón intentó cremar el cuerpo del psiquiatra sin contar con una causa de muerte asentada en el certificado de defunción, un requisito legal indispensable para avanzar con ese procedimiento. La irregularidad fue tal que incluso la funeraria contratada decidió frenar el proceso y dio aviso a la Justicia.

Tres pruebas clave que comprometen a Simón

Las pruebas que se acumulan en el expediente judicial complican la situación de la enfermera. La primera de ellas se remonta al año 2023, cuando el propio Zukerman denunció a Simón por agresión física, luego de que él se negara a casarse con ella. La denuncia quedó asentada en el fuero correspondiente, según confirmó el canal Telenoche, que tuvo acceso al expediente.

La segunda prueba surge de una serie de chats entre Rubén y su hija Natacha, donde se percibe una relación cada vez más distante. Según la mujer, los mensajes que supuestamente enviaba su padre no reflejaban su manera habitual de escribir ni de expresarse, lo que lleva a suponer que alguien más podría haberlos redactado.

Uno de esos intercambios expone claramente la tensión:

“Quiero estar con vos, acompañarte. ¿Por qué no te dejás ayudar? ¿Estás solo ahora? ¿Podés hablar?”, escribió Natacha.

La respuesta fue seca y desconcertante: “No hay manera, después hablamos”.

Preocupada, la hija del psiquiatra —que reside en la Ciudad de Buenos Aires y es odontóloga— le pidió a conocidos de su padre que se acercaran a su casa para verificar su estado. Sin embargo, Zukerman no abría la puerta ni respondía a los llamados telefónicos.

Este patrón se repitió tiempo después, cuando Natacha viajó a Bahía Blanca para visitarlo. Tampoco logró verlo.

“Yo estuve el otro día en Bahía Blanca, fui a verte, no me atendías y ya no sé cómo acercarme”, le dijo en un audio.

“Bueno, yo ya te voy a decir cómo y cuándo”, fue la escueta respuesta del médico.

La tercera prueba se vincula directamente al supuesto matrimonio entre Zukerman y Simón. La abogada de Natacha, Laura Bentivegna, planteó ante la Justicia la necesidad de verificar la autenticidad del acta matrimonial, ya que la firma que figura en el documento no coincide con la habitual del psiquiatra.

“Nosotros hicimos una presentación porque en el certificado no surge la firma habitual de Zukerman. Por eso requerimos que esa situación también se investigue”, declaró la letrada en diálogo con Telenoche.

La autopsia y los exámenes pendientes

La fiscal del caso, Marina Lara, señaló que la autopsia determinó una insuficiencia cardiorrespiratoria como causa de muerte, resultado compatible con las múltiples afecciones que padecía el profesional. Sin embargo, remarcó que restan los exámenes toxicológicos para poder cerrar completamente la causa.

“Es una muerte natural, pero faltan estudios complementarios para descartar cualquier otro tipo de intervención”, explicó la fiscal.

Religión, sospechas y una cremación que encendió las alarmas

Uno de los puntos más sensibles del caso fue el intento de cremación del cuerpo, algo que resultó totalmente contrario a los preceptos del judaísmo, religión que Zukerman practicaba de manera activa. No solo se trató de un acto apresurado e irregular desde el punto de vista legal, sino que también implicó una falta de respeto a sus convicciones personales y culturales.

La funeraria Bonacorsi, a cargo del servicio, se negó a realizar el velatorio ante la falta de un certificado de defunción en regla, lo que motivó la intervención judicial. La actitud de Simón, que según varios testimonios pretendía excluir a la familia del proceso fúnebre, no hizo más que alimentar las sospechas.

Un pasado que complica a la cuidadora

El historial de Simón no contribuye a despejar las dudas. En su pasado judicial figura una condena a un año y ocho meses de prisión por defraudación mediante el uso indebido de tarjetas de crédito y débito, con las que realizó compras en comercios de Bahía Blanca usando datos de otras personas.

Este antecedente penal, sumado a las denuncias previas por violencia, el intento de cremación irregular, y las dudas sobre el supuesto matrimonio con Zukerman, conforman un cuadro preocupante.

Una familia que busca justicia

La hija de Zukerman, visiblemente afectada por el contexto de la muerte de su padre, busca una explicación clara y una revisión minuciosa de todos los elementos que rodearon el final de su vida. La falta de respuestas, las inconsistencias y el comportamiento evasivo de Simón alimentan un clima de desconfianza.

“Hay muchas cosas que no cierran. Quiero saber si mi papá realmente fue quien tomó esas decisiones o si alguien lo manipuló”, sostuvo Natacha en declaraciones recientes.

Investigación en curso y un cierre pendiente

Mientras se aguardan los resultados de los estudios toxicológicos, el Ministerio Público continúa recolectando testimonios, documentos y pericias caligráficas. El acta matrimonial, las conversaciones digitales, los registros médicos y la evaluación de testigos cercanos a Zukerman serán determinantes para esclarecer si se trató efectivamente de una muerte natural o si existió algún tipo de intervención dolosa.

Por ahora, Claudia Alejandra Simón no está formalmente imputada, pero su nombre figura en todos los documentos y declaraciones del expediente como pieza clave de una trama inquietante que todavía no encuentra desenlace.

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