Tras un breve diálogo, acepta las indicaciones, toma su mochila y comienza a caminar en sentido a una de las rampas de salida. Sin embargo, el hombre de seguridad parece señalarle que el egreso era por el lado contrario.
Morinigo desoyó ese aviso y continuó caminando en el otro sentido, lo cual provocó la reacción del empleado de la empresa Murata quien, de inmediato, cruzó las vías del tren caminando y le reiteró la orden.
Ambos quedaron cara a cara. Morinigo pareció convencer al guarda y los dos se dirigieron en sentido a la calle Murguiondo.
El guardia de seguridad le ordenó que liberara el andén de la estación Lugano del ramal Belgrano Sur. Molesto por algún comentario, el pasajero detuvo su marcha y lo increpó verbalmente y el empleado de seguridad comenzó a darle fuertes empujones. Morínigo se dio media vuelta y quiso darle un golpe de puño al guarda en el rostro, pero falló.
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El golpe fatal que le produjo la muerte al albañil
El vigilante le propinó una salvaje trompada en la cara, por la cual el pasajero quedó tendido en el piso e inconsciente. Las cámaras de seguridad lo muestran revisando los bolsillos de la víctima.
Una agente de la Policía de la Ciudad se acerca al lugar y la mujer dio aviso por radio para que acudiera un móvil y una ambulancia.
La víctima fue derivada de urgencia al hospital Santojanni, donde murió dos días después.
Según precisaron fuentes de la Policía Federal Argentina (PFA), la causa se inició en la Comisaría Ferrocarril San Martín, con intervención del Juzgado Criminal y Correccional Nro. 14 a cargo del juez subrogante Carlos Manuel Bruniard, ante la Secretaría Nro. 143 a cargo del doctor Alberto Gegunded. El guardia, de 34 años, fue imputado por “homicidio preterintencional”.