El neurocirujano Leopoldo Luque inició su exposición en el juicio por la muerte de Diego Maradona, donde defendió su actuación médica, cuestionó la estrategia de la fiscalía y aseguró que sus dichos anteriores fueron “mal interpretados”.
El neurocirujano defendió su accionar en la atención de Diego Maradona cuestionó a la fiscalía por el uso de pruebas fuera de contexto.
El neurocirujano Leopoldo Luque inició su exposición en el juicio por la muerte de Diego Maradona, donde defendió su actuación médica, cuestionó la estrategia de la fiscalía y aseguró que sus dichos anteriores fueron “mal interpretados”.
“Yo aclaré que era amigo y también dije que se me puede llamar médico de confianza y de cabecera”, sostuvo Luque al comenzar su declaración, en la que también remarcó que los documentos firmados el 1 de septiembre fueron realizados “en pos del beneficio del paciente”.
Durante su exposición, describió el estado de salud del exfutbolista como variable: “Tenía períodos buenos y malos, típicos de un paciente con consumo”, afirmó.
En ese sentido, aseguró que Maradona atravesaba la situación “solo” y que existían “intereses económicos de otra parte” que influían en su entorno.
Luque también sostuvo que el exjugador “no paraba de tomar alcohol”, aunque aclaró que “estaba muy consciente de lo que hacía”.
El médico explicó que solicitó la firma de un consentimiento informado como parte de su estrategia profesional: “La idea era mostrarle estudios y asustarlo un poco, como lo venía haciendo”, indicó.
Además, relató un quiebre en el vínculo con el entorno de Maradona a partir de la intervención de familiares y allegados: “El día de la cirugía aparecieron abogados, representantes y la familia. Tomaron la decisión de no dejarme operar. Ahí cambió la relación”, afirmó.
Según su versión, incluso existían mensajes en los que la familia planteaba la incorporación de otro médico clínico, lo que dijo le generó alivio porque “iba a haber gente idónea para cuidarlo”.
En el tramo final de su declaración, Luque apuntó directamente contra la acusación: “Se va a demostrar con estudios en el debate. Solo quería demostrar el error que hace la fiscalía en poner fuera de tiempo los chats”, expresó.
Y concluyó: “De ser necesario, voy a volver a hablar. No es mi idea entorpecer el juicio”.
El testimonio de Gianinna Maradona es uno de los más esperados. Su exposición podría aportar detalles determinantes sobre el estado de salud de su padre en los días previos a su muerte, en línea con lo que ya había declarado en el juicio anterior, luego anulado.
En aquella oportunidad, la hija del “Diez” describió una escena alarmante: “Estaba muy hinchado, no quería levantarse y su voz no era la misma”, recordó sobre la última vez que lo vio con vida.
Su declaración será contrastada con la estrategia de la defensa de Luque, que insiste en que Maradona no presentaba un cuadro tan grave como sostiene la acusación.