Según el abogado de la familia de Lian, esta mujer reside en Perico, Jujuy, pero solía viajar a Córdoba para ofrecer sus servicios. "Cada vez que planeaba venir, avisaba en un grupo y quien requería su ayuda la iba a buscar a un punto de encuentro", detalló el letrado.
El dato relevante es que esta mujer visitó la casa de Lian apenas 15 días antes de que se lo viera por última vez. El motivo de su visita habría sido para tratar una lesión en el tobillo del padre del niño. Pero lo que llama la atención de los investigadores es que, tras esa primera consulta, la curandera regresó en dos ocasiones más, los días martes y jueves previos a la desaparición.
Sin embargo, hasta el momento, no hay pruebas de que la mujer estuviera en Villa María el día en que Lian desapareció. Las autoridades continúan recopilando información sobre sus movimientos y posibles conexiones con el caso.
¿Un eslabón perdido en la investigación?
El rol de esta curandera en la historia genera interrogantes. ¿Fue una simple coincidencia su presencia en la casa de Lian días antes de su desaparición? ¿O su vínculo con la familia podría ser una pista clave que aún no se ha explorado lo suficiente?
Las autoridades mantienen varias líneas de investigación abiertas y no descartan ninguna hipótesis. Mientras tanto, la familia de Lian sigue esperando respuestas, aferrándose a la esperanza de encontrarlo con vida.