Los vecinos brindaron información clave para la causa. Afirmaron que el padre del bebé era quien se encargaba principalmente de su cuidado, ya que la madre enfrentaba problemas de consumo de drogas y, en varias oportunidades, dejaba al pequeño bajo la responsabilidad de su pareja.
Las autoridades sometieron a ambos progenitores a pruebas de alcoholemia, que dieron resultado negativo. No obstante, se esperan los análisis toxicológicos para determinar si había consumo de sustancias en el momento del incidente.
Una familia en extrema vulnerabilidad
El hogar donde vivía la familia presentaba condiciones de pobreza extrema, algo que fue corroborado por los efectivos policiales al llegar al lugar. La intervención de asistentes sociales busca determinar si existen riesgos para otros posibles menores en el entorno y si es necesario tomar medidas adicionales.
Hasta el momento, no se han presentado cargos contra los padres, ya que la hipótesis principal indica que la muerte del bebé fue un hecho accidental. Sin embargo, la investigación sigue su curso y las autoridades buscan esclarecer todos los detalles de esta trágica historia.