Aunque el hombre sobrevivió al desastre, las secuelas físicas y emocionales lo mantienen al límite. Salió de la casa envuelto en llamas, clamando por ayuda, mientras la tragedia se desarrollaba a su alrededor. Ahora, desde su internación, lucha por su vida sin conocer la verdad de lo que ocurrió con su familia.
Su hermana, Abigail, contó en una entrevista la difícil situación que atraviesan:
“Él no sabe que su esposa y su otra hija han fallecido. Le hemos dicho que las tres están internadas para que tenga fuerzas para seguir adelante. Si se entera, no sé qué le va a pasar. Él no lo soportaría. Tenemos miedo por mi hermano”, expresó con la voz quebrada por la tristeza.
Abigail también reveló que la familia había celebrado recientemente el cumpleaños de la hija más pequeña, lo que hace que la tragedia sea aún más devastadora.
Más allá del dolor emocional, la familia enfrenta graves dificultades económicas. Los costos médicos del sobreviviente son extremadamente elevados, alcanzando cifras que superan los mil bolivianos por día.
“Las recetas de mi hermano son costosas, y estamos sobreviviendo gracias a la solidaridad de la gente. Cada vez que conseguimos algo, se va rápidamente para cubrir los gastos médicos. Cuando él salga del hospital, no podrá trabajar, y estamos pidiendo ayuda para todo lo que ha sucedido”, expresó Abigail con desesperación.
La situación es crítica. Sin hogar, sin ingresos y con una recuperación que demandará tiempo y recursos, la familia depende completamente de la ayuda solidaria de quienes puedan colaborar en estos momentos de angustia.
La tragedia ha generado un gran impacto en la comunidad, donde varias personas se han movilizado para ayudar a los sobrevivientes. Campañas de recaudación y donaciones han comenzado a organizarse con el fin de cubrir los gastos médicos y las necesidades básicas del padre y su hija.
El caso ha conmocionado a toda Bolivia, y el pedido de ayuda sigue creciendo. La historia de esta familia es un recordatorio de lo frágil que puede ser la vida y cómo, en un instante, todo puede cambiar para siempre.