"Pude reconocer a uno de ellos, su nombre es Rodrigo Celada alias Roli, que salió hace 2 meses del Servicio Penitenciario Provincial. Estuve internado por múltiples traumatismos y tengo dos coágulos en la cabeza. Ahora sigo medicado y haciendo reposo. En las fotos pueden ver las lesiones que me dejaron", añade.
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Y cierra: "Seguimos desprotegidos y vulnerables para que nos sigan violentando. No podemos caminar tranquilos en las calles. Quiero que esto no quede en la nada y que los responsables paguen por lo que me hicieron", indicó.
En dialogo con La Rioja/12, Saavedra destacó: "No fue un robo. En un robo no me hubieran golpeado así brutalmente, ni hubieran proferido esas agresiones homofóbicas".
Además, denunció la falta de seguridad y el ambiente delictivo en la zona, destacando la liberación reciente de su agresor, quien tenía antecedentes por violencia.
"Yo lo único que le agradecía a Dios que fue de día. Si hubiera sido de noche, yo en este momento no estoy contando lo que me paso", dijo entre lágrimas camino a radicar la denuncia ante la fiscalía.
"Desde muy chico tengo una discapacidad permanente, que es la pérdida de un oído derecho. Cuando yo recibía los golpes en esta parte de la cara, yo le pedía tanto a Dios que me pegan del otro oído. Si yo perdía el otro oído, yo no sé cómo iba a seguir mi vida", se lamentó al relatar la brutal golpiza que recibió y lo terminó dejando hospitalizado.
El joven comentó que tiene miedo de salir de su casa y que no sabe lo que puede pasarle luego de este ataque: “Tengo miedo de salir de mi casa, estoy con el teléfono tiritando porque no sé qué puede pasar después de esto”.
En cuanto a la investigación, comentó que realizó la denuncia pero hasta el momento no hay detenidos: “La Secretaría de la Mujer y la Diversidad se puso a disposición mía y de mí familia, pero es muy reciente y quiero calma”.