En el medio, la ansiedad de los atletas, que escuchaban en sus teléfonos mensajes de sus federaciones del tenor “mañana sale, ya está todo ok” o de los funcionarios “te pido disculpas”, así es la política.
“Necesito dos días para preparar mi embarcación”, explicó Santiago Lange a A24com. “No veo la hora que nos den el ok definitivo”, agregó el triple medallista olímpico, quien confesó “debí llamar a jóvenes atletas para que no decaigan” y sigan enfocados en los Juegos Olímpicos. En definitiva, con su experiencia se convirtió en vocero y psicólogo de muchos deportistas.
En la práctica, no serán los 143 atletas clasificados a los Juegos de Tokio los que vuelvan a los entrenamientos. Pensemos que los equipos de fútbol, básquet o voley, por ejemplo, tienen a muchos integrantes en el exterior. Sí, hay que agregar aquellos deportistas que aún no lograron el pasaporte a la cita olímpica y deben disputar sus clasificaciones.