Durante los últimos meses el Superior Tribunal de Justicia de Córdoba, donde tiene su domicilio Cabrera en la localidad de Villa Allende, le había rechazado dos peticiones al golfista, una para que la causa recayera en la Cámara Tercera del Crimen y no en la Segunda como finalmente ocurrió, y la otra para poder regresar al país y prestar declaración en libertad y no detenido como ocurrirá ahora.
Todo comenzó a mediados de agosto del año pasado, cuando el fiscal de Violencia Familiar de Córdoba, Cristian Griffi, ordenó la comparecencia de Cabrera por no haberse presentado voluntariamente en sede judicial, incumpliendo la orden de hacerlo en el marco de una resolución restrictiva que se le impuso en las mencionadas causas por violencia de género.
Fue entonces cuando el fiscal Griffi recibió la información de que Cabrera no se encontraba en Villa Allende sino que había partido hacia los Estados Unidos para participar de torneos de golf senior sin autorización de la Justicia argentina, algo que también había solicitado la fiscal de la Cámara II en lo Criminal y Correccional de Córdoba, Laura Batistelli.
Cabrera, dueño de una reconocida trayectoria deportiva internacional que tiene como blasones sobresalientes haber ganado el Abierto de los Estados Unidos en 2007 y el prestigioso Masters de Augusta en 2009, ofreció durante el último semestre de 2020 algunas entrevistas a medios norteamericanos y hasta llegó a realizarse una intervención quirúrgica en la muñeca izquierda durante octubre pasado.
Sin que se tuviera conocimiento de su salida de los Estados Unidos rumbo a Brasil, a donde había llegado el 31 de diciembre pasado, exactamente un mes antes de que se venciera su visa de turista radicada en Illinois, hoy Cabrera fue detenido por las denuncias de la mencionada Torres Naya, su exesposa Silvia Rivadero, madre de sus dos hijos, y otra expareja entre 2014 y 2016, Micaela Escudero, "por violencia y amenazas".
Fuente: Télam