El presidente Alberto Fernández destinó una porción de su primer discurso como mandatario a hablar de su agenda de género. Allí evitó hablar de la legalización del aborto pero sí destacó la importancia de la lucha contra la violencia hacia la mujer.

El presidente Alberto Fernández destinó una porción de su primer discurso como mandatario a hablar de su agenda de género. Allí evitó hablar de la legalización del aborto pero sí destacó la importancia de la lucha contra la violencia hacia la mujer.
"Ni una Menos debe ser una bandera de toda la sociedad y de todos los poderes de la república. El Estado debe reducir drásticamente la violencia contra las mujeres hasta su total erradicación", aseguró Fernández.
Luego derivó el mensaje hacia la importancia de la inclusión y de respetar la diversidad
"También en nuestra Argentina hay mucho sufrimiento por los estereotipos, los estigmas, por la forma de vestirse, por el color de piel, por el origen étnico, el género o la orientación sexual. Abrazaremos a todos quienes sean discriminados. Porque cualquier ser humano, cualquiera de nosotros, puede ser discriminado por lo que es, por lo que hace, por lo que piensa. Y esa discriminación debe volverse imperdonable".