La Unidad de información Financiera (UIF), que depende del Ministerio de Justicia, apeló la decisión del juez porque interpretó que le permitía a Clérici adherirse al régimen del blanqueo, pero Kreplak aclaró que tal cosa nunca ocurrió.
"Luce de modo expreso que la resolución impugnada carece de ese alcance, limitándose en cambio a autorizar la transferencia de los fondos en cuestión para que, eventualmente, la autoridad tributaria evalúe, en el marco de sus competencias, la procedencia de esa pretensión", dice la resolución de Kreplak.
Ello significa que será la AFIP (si se determinara el origen legal del dinero que declaró Clérici) la que definirá en su oportunidad si la admite en el régimen de blanqueo.
“Dos medidas asegurativas”
De momento, el dinero está retenido "bajo dos medidas asegurativas concurrentes como son la inmovilización de la cuenta bancaria de destino y la prohibición de innovar", explicó el juez.
Clérici justificó la tenencia de esos casi 570 mil dólares en su "actividad como modelo y acompañante de viaje que desempeña", por la que -aseguró- "percibía honorarios que en la mayoría de las veces se tratan de importantes sumas de dinero, y en otras de regalos costosos, ya sean joyas, ropa o accesorios", lo que "no crea ningún riesgo jurídicamente desaprobado".
La modelo justificó su patrimonio y la oportunidad de legalizarlo en que "la procedencia del dinero no se vincula con ninguna actividad ilícita y que los objetos incautados son de su propiedad", pero no puede documentarlo porque ese tipo de tareas no se pagan con factura.
Servicios que no se facturan
"Tales sumas -por impedimento del tarifario y categorías impositivas aplicables-, por el momento son imposibles de facturar y/o blanquear, desde que el tipo de servicios que presta no se pueden registrar como actividad profesional ni personal, a los efectos de que proceda su tributación", explicó Clérici y citó el juez.
La modelo aclaró que sus actividades "no guardan correspondencia con la prostitución". Pero, de todos modos, citó a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) "con relación a las trabajadoras sexuales y actividades relacionadas”.
La OIT –expresó- “exhorta expresamente a los Estados miembros a reconocer oficialmente la industria de la prostitución, la cual a la fecha y en la Argentina continúa sin ser debidamente reconocida".