"El olfato me dice que no hay nada que me muestre que tenga otra razón de ser que no sea el conflicto en sí mismo y no una complicación de otra característica", añadió sobre las posibles motivaciones políticas tras los desmanes.
En declaraciones radiales, el funcionario indicó que los hechos delictivos “no tienen mucho nivel de organización”, aunque remarcó que “alguien los está incentivando”.
Fernández reconoció que “existe una problemática social” a la que el gobierno nacional intenta darle respuestas, pero sostuvo que esos asaltos a comercios “no han sido saqueos”, sino que lo que ocurrió más bien fue “un intento de generar un conflicto”.
Si bien hasta ahora no recibió ningún pedido desde las provincias, de ser solicitada su colaboración reforzará la seguridad en esos lugares.