“Nosotros en toda esta zona, con la Gendarmería, Prefectura y la Policía Federal, estamos subiendo a los colectivos y pidiendo documentos, pero no haciendo ese cacheo, son formas de trabajar”, analizó Fernández.
Y fue determinante sobre esta modalidad. “No estoy de acuerdo”.
Al ser consultado por la relación con Sergio Berni, Fernández reconoció: “Yo hablé con él, fue una suerte de teléfono descompuesto. Cuando él fue fruto de esa agresión, yo lo llamé. Nunca negué mi amistad con Berni. Lo llamé preocupado porque me parecía que lo que había pasado era una locura. Nueve veces lo llamé, supuse que no querría hablar, le mandé la captura de pantalla y le dejé el mensaje. Me escribió al día siguiente diciendo que no había visto los llamados”, reveló sobre la dificultad que representó entablar una comunicación con su par provincial.
Por último, Fernández aclaró: “Al día siguiente me llamó y hablamos, están las cosas ordenadas”.