Cómo sigue el proceso
Más allá del pedido formal, para que la iniciativa prospere se deben cumplir varios pasos. Uno de ellos es que debe ser un sacerdote el que postule al candidato en cuestión y que, al mismo tiempo, debe ser cura del lugar en donde vivía el candidato. Por esa razón es que, al tratarse de Buenos Aires, el pedido fue enviado al cardenal Poli.
Posteriormente se deberán reunir testimonios de aquellos que hayan conocido a Evita, al tiempo que el caso deberá ser aceptado en Roma para declarar a esa persona “sierva de Dios”. De todos modos, sin un sacerdote que asuma la iniciativa, el Vaticano no podrá seguir adelante con el recurso y este perderá valor.
Si Poli aceptara y la presentación avanzara, Evita luego debería ser declarada “venerable” por el Vaticano, para posteriormente continuar un largo proceso de diversas etapas hasta terminar en la beatificación.