En esa línea, el dirigente sostuvo que el accionar de esos grupos “se efectúa al amparo del gobierno nacional del Frente de Todos (FdT), que pone como condición para esa entrega de fondos públicos el permanente apoyo a su favor o la persecución y hostigamiento a sus adversarios políticos (según convenga), además de perseguir y violentar a los grupos y minorías que no se suman a las acciones políticas definidas por sus cúpulas”.
En ese contexto, añadió que "algunas organizaciones sindicales como la CTA, CTERA y SUTEBA entregan a sus trabajadores, de acuerdo con lo que surge de las últimas paritarias, las llamadas organizaciones sociales kirchneristas llenan las calles de la Ciudad de Buenos Aires y de todo el país”.
“Vinieron a alterar la paz lograda porque en Jujuy, el Estado Provincial (Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial) no reconoce el corte de calles y de rutas como una modalidad de protesta, sino como un delito”, sostuvo el gobernador de Jujuy.
A la vez sentenció: “Este es un nuevo problema de la democracia actual. A los riesgos de los golpes de mercado, ahora se suma otro riesgo, el riesgo del caos. El instrumento para amenazar la democracia de parte de sectores que cabalgan sobre el discurso de la exclusión es el caos”.