Mondino señaló que para el Gobierno argentino resulta "de vital importancia cerrar el acuerdo y es una de nuestras prioridades, porque no sólo representa una oportunidad histórica para las naciones de ambos bloques sino que también marca un hito en la colaboración global y la construcción de relaciones sólidas basadas en el respeto mutuo y la cooperación".
En ese marco, la canciller remarcó que "la negociación de este acuerdo ha consumido ya más de veinte años; veinte años desperdiciando oportunidades de integración productiva, comercial y humana, y desviando recursos materiales y humanos en idas y vueltas sobre tecnicismos".
"Es crucial que trabajemos juntos para superar los desafíos pendientes y cerrar este acuerdo de manera equitativa y beneficiosa para todas las partes. He instruido a mis negociadores a tomar una actitud proactiva en esta etapa final de la negociación", añadió.
La ministra sostuvo que "con un enfoque sumamente pragmático vamos a abordar las cuestiones pendientes para alcanzar un acuerdo de beneficio mutuo". Por último, indicó que "la voluntad de esta nueva administración es abrir la Argentina al mundo, potenciar su capacidad exportadora y, a través del comercio, apostar a un desarrollo sostenible y duradero".