"Los índices de desocupación son alarmantes. Estamos ante la posibilidad de distribuir más equitativamente un bien escaso como el empleo", agregó en su descargo. Y luego, expresó : "El sindicalismo y la política deben hacerse cargo de esta discusión"
Sobre el proyecto, Yasky también argumentó: "El impacto positivo en el ambiente está estudiado: reducción de combustión, del gasto de energía y de la circulación de gente. La posibilidad de tener una vida menos alienada representaría beneficios incuestionables para lxs trabajadorxs y la sociedad en su conjunto". Y añadió: "También beneficiaría a los grupos empresarios: el ensayo sobre la reducción de la jornada laboral en Islandia demostró una mejora en la productividad".
Según su proyecto, "la duración del trabajo no podrá exceder de ocho horas diarias o cuarenta horas semanales para toda persona ocupada por cuenta ajena en explotaciones públicas o privadas aunque no persigan fines de lucro".