Los firmantes señalan que estas prácticas afectan la "convivencia democrática, el respeto y el debate público en la Argentina". “La incitación al odio de manera explícita, o el ejercicio de violencia física en algunos casos, hacen más grave aún la situación y nos ponen en el deber de advertir sobre el grave retroceso institucional que ello implica”, continúa la carta.
"Un llamado amplio"
El texto reclama que los dirigentes se comprometan a defender la libertad de prensa incluso ante críticas internas. “Sostener un apoyo irrestricto a la libertad de expresión, incluso cuando las críticas se dirijan a nuestros propios espacios o referentes”, es uno de los compromisos propuestos.
También insta a “denunciar de manera pública y sostenida cada intento de hostigamiento del poder contra periodistas” y a “utilizar todos los canales de comunicación institucionales, partidarios o sociales disponibles para visibilizar y condenar estos actos de persecución”. “El silencio frente al autoritarismo es una forma de complicidad”, advierte el texto. A lo largo del documento se enfatiza que “la libertad de prensa es uno de los pilares fundamentales de toda República” y que “su vulneración es el primero de los síntomas de las tiranías”.
El texto fue firmado por dirigentes peronistas, de la UCR, el socialismo y otros espacios. Entre ellos figuran Martín Lousteau, Margarita Stolbizer, Ricardo López Murphy, Emilio Monzó, Facundo Manes, Daniel Arroyo, Victoria Tolosa Paz, Mónica Fein y Miguel Ángel Pichetto. La lista de adhesiones siguió ampliándose en las últimas horas, con nombres como Ricardo Gil Lavedra, Nicolás Massot, Alejandra Torres, Oscar Agost Carreño, Martín Ocampo, Eugenia Alianello, Carlos Gutiérrez, Ignacio García Aresca, Esteban Paulon, Natalia de la Sota y Juan Brugge. Esto además de los antemencionados Silvia Lospennato y Laura Alonso, quizás la firma más resonante por su implicancia institucional.
La declaración finaliza con una consigna contundente: “Reafirmamos nuestro compromiso con una Argentina donde la crítica no sea delito y la verdad no tenga dueño.”