El gobernador respaldó que "es cierto que la tasa de homicidios ha descendido" pero ironizó que "al licenciado Milei, que le gusta repetir que la provincia 'es un baño de sangre', se le escapa una verdad importante: es matemáticamente imposible que los homicidios bajen a nivel nacional si la Provincia —que representa cerca de la mitad del país— fuera realmente un 'baño de sangre'".
Kicillof hizo referencia a la frase con la que el presidente definió a la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, cuando fue el asesinato Kim González a inicios de marzo en La Plata.
"La seguridad no se construye con marketing o frases efectistas y la motosierra no lleva protección ni paz a ningún barrio. Se necesita coordinación, seriedad y responsabilidad", contrastó. Y reclamó que el presidente se "haya negado" a reunirse con él y, dijo, "insista con conductas tan poco adultas".
Kicillof remarcó que no es posible "festejar” la baja de la tasa de homicidios al señalar que "detrás de las estadísticas hay pérdidas y dolores reales". Llamó entonces a los "funcionarios y candidatos de La Libertad Avanza se abstengan de hacer una explotación política del miedo y del dolor".
Al respectó, reprochó: "Se vienen elecciones pero no todo vale por un voto" y pidió "seguir fortaleciendo un Estado sensible, presente y protector".
Además, insistió en su reclamo al presidente por recursos: "Fondos que estaban destinados a cuidar a las y los bonaerenses equivalentes a la compra de 10.000 patrulleros. Exigimos nuevamente su devolución", puntualizó.
"En estos tiempos tan frágiles, como decía el Papa Francisco, los Estados son más necesarios que nunca. Es prioridad de nuestro gobierno y mandato de nuestro pueblo", completó con una referencia al Sumo Pontífice.