De esta manera, los grupos comprendidos podían emitir su sufragio entre siete y doce días antes del domingo de las elecciones en mesas estipuladas por la autoridad electoral. Ambos decretos fueron suspendidos en mayo de 2019 por Macri, "a raíz de la impugnación de diferentes fuerzas políticas que cuestionaron la utilización de un decreto para cambiar los procedimientos electorales".
En el caso del decreto 45/2019, que habilitó la votación vía postal y anticipada para ciudadanos argentinos residentes en el exterior, fue declarado inconstitucional por la jueza María Servini en el mes de mayo de 2019. Más adelante, la Procuración de la Corte Suprema de Justicia dejó en claro que este decreto era "incompatible con los criterios fijados por normas de jerarquía superior que regulan la materia electoral", básicamente por tratarse de un voto "no presencial".
Este decreto podría tener una fuerte incidencia electoral porque, según precisaron fuentes oficiales, hay aproximadamente 360.000 argentinos residiendo en el exterior.
De esta manera, el Gobierno derogará los tres decretos de Macri a través de un decreto que contemplará el caso del voto postal y otro decreto que incluirá el caso del voto anticipado de presos y fuerzas de seguridad.