En la reunión de labor parlamentaria en que se decide cómo serán las sesiones, habían acordado que cada senador iba a hablar 10 minutos, la mitad de lo que prevé el reglamento. Además los miembros informantes hablarían 20, y los jefes de bloque otros 20. Pero parece que el kirchnerismo no aceptó esas condiciones y pidió que se respetara el reglamento. Si es así, sería el doble cada uno y la votación hubiera sido a las 8:15 de la mañana. (¡!).
