“No creo que haya que ir a una ultraderecha; tengo miedo a un estallido de violencia. Hay gente que cree que la solución es ir a una ultraderecha y a la represión; yo no”, había advertido Carrió unas semanas atrás.
La decisión de Carrió se conoce luego de que el propio Milei le diera hoy un guiño importante al expresidente Macri, al señalar que en caso de ganar las elecciones lo sumaría a su eventual gabinete como un "súper embajador" en un "rol destacado", que pudiera "abrir mercados" para el país.
Carrió reaparecerá públicamente la semana próxima cuando brinde una charla en el instituto de Formación Política y Culural Hannah Arendt sobre "La Argentina que viene".