Para los obispos, "la situación general de la Salud Pública, planteada por esta dolorosa coyuntura, hace insostenible e inoportuno cualquier intento de presentar y discutir una ley de estas características", y consideran que la iniciativa "oscurece gravemente el horizonte que nos propone el Papa Francisco".
En el comunicado, la CEA sostiene que "el sentido común nos revela que no hay lugar para pensar en proyectos legislativos que contradicen el discurso que dice cuidar a todos los argentinos como prioridad". Y agrega: "Hay un humillante aumento en la cantidad de hogares cada vez más pobres".
"No cuidar todas las vidas, toda la Vida, sería una falta gravísima de un Estado que quiere proteger a sus habitantes. Invitamos a la prudencia política para no desalentar la búsqueda de la máxima unidad posible en un cuerpo social herido por los desencuentros entre argentinos", concluyó el texto.