La campaña de vacunación arrancó en muchos casos más lenta de los esperado. Primero por la escasez de vacunas, después por la lentitud de la distribución y la aplicación. Críticas al margen, la zona más caliente de la Argentina -el conurbano bonaerense- es clave a la hora de planificar el irremediable ingreso a la segunda ola de Covid-19: hay que mirar con atención cómo viene la vacunación en los distritos.
