Al tiempo que exigió "la revisión de todas las causas armadas en mi contra en base a peritos truchos, viciados de parcialidad e incluso procesados en trámite confirmado de juicio oral por falso testimonio en sus informes", los cuales, según acusó, fueron "coordinados por los jueces y fiscales intervinientes, casi sin excepción, articulados y conducidos por los servicios de inteligencia nacionales y extranjeros como D'Alessio"
Además, aseguró que fue objeto de "persecución mediática y judicia", una situación que se habría hecho extensiva a "todos los presos políticos y empresarios nacionales que se negaron a ser extorsionados a través de un falso arrepentimiento".
Ya en el tramo final, De Vido anticipó que "persistirá en esta medida e incluso la profundizaré de no revertirse esta injusta situación, que resulta desde hoy intolerable en el marco de un gobierno votado por la inmensa mayoría del pueblo argentino como nacional y popular" y agregó: "Me negaré a ser trasladado fuera del penal a realizar ninguna pericia médica en relación al otorgamiento de una excarcelación y/o prisión domiciliaria en subsidio que no he solicitado por razones de salud, sino en cumplimiento de lo dispuesto por la Comisión Bicameral"