Qué pasó. Cualquier televidente con un mínimo de conocimiento político hubiera preparado pochoclos. Es que el actor Gerardo Romano se sentó en el piso de Luis Majul dispuesto a hablar de los actores politizados. No hubo mucho tiempo para charlas ya que a Romano le molestó que el periodista lo catalogue de "actor K". De allí hasta el final de la charla todo fue chispazos.
