Eugenio Burzado (Secretario de Seguridad de la Nación)
Macri, quien avala la medida, ya había intentado llevar adelante esta iniciativa como jefe de gobierno de la Ciudad. Por entonces, la idea era equipar con estas armas a la Policía Metropolitana. Sin embargo, el gobierno de Cristina Kirchner y organismos de Derechos Humanos cuestionaron esta idea con duros términos y argumentaron que las Taser podían ser utilizadas como mecanismo de tortura a raíz de las descargas eléctricas.
Este tipo de armas genera una descarga que inmoviliza de forma instantánea a quien la recibe ya que provoca múltiples contracciones musculares por segundo. Su alcance es de hasta 8 metros y los especialistas recomiendan evitar disparar a la zona de los ojos para no generar daños físicos.