Él explica así su rol en Camioneros: “Coordino la relación jurídica con las provincias”. No está afiliado al PJ sino al partido Cultura por la Educación y el Trabajo (CET), que creó su padre. Pero en el último tiempo empezó a brindar charlas sobre la reforma laboral en las sedes peronistas de la costa atlántica, la “zona de influencia” de su madre Elvira de los Ángeles Cortés, una histórica militante marplatense.
¿Cómo es visto dentro del gremio? “Cero problemas, cero arrogancia, bien educado y muy familiero, se ganó el cariño de todos”, cuentan los que lo conocen. En lo formal, apuntan que mientras Pablo, secretario adjunto del gremio, “tiene que combatir con todos”, Huguito es el responsable de “arreglar esos problemas”. Cerca del clan apelan a un ejemplo de la vida social para describirlo: “Hay muchos ‘hijos de’ que siempre se olvidan la billetera a la hora de pagar, y no es su caso”.
Dos relaciones abiertas: Cristina y la CGT
Hoy Huguito asiste, como testigo privilegiado, al reacomodamiento de piezas en la relación de Cristina Kirchner con Hugo Moyano. Un vínculo que se suponía tenso y viró completamente cuando se los vio juntos en un acto de Smata. ¿Podría haber alianza para 2019? “Si no lo dice Hugo…”, se cubre el hijo ante A24.com. Pero su padre fue menos sutil y le puso palabras: “Si no hay otro candidato que esté en condiciones, tendrá que ser ella".
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Cristina y Moyano, en las puertas de la reconciliación.
En la óptica de Huguito, las diferencias “quedan en décimo orden cuando está en juego el futuro del país”. Acercarse significa, entonces, tener un “acto de grandeza, humildad y entendimiento de que, si no se trata de llegar a la mayor unidad posible, no va a haber futuro”.
La otra relación de amor-odio que tienen los Moyano es con la CGT oficial, el triunvirato, aunque hoy esa convivencia pareciera estar en punto muerto, al menos en lo formal: Camioneros se retiró del Consejo Directivo e incluso Pablo Moyano lanzó un frente sindical paralelo con un perfil más combativo. Las críticas a la “inacción” del triunvirato cegetista son frecuentes en la familia.
“Del diálogo se pasó al dialoguismo -dice Huguito-: apuestan a seguir conversando cuando ya saben cuáles son las respuestas”. Para los camioneros, la conducta de un conjunto de gremios de ser “más firmes” en los reclamos es lo que genera la “separación” con la central. Por eso lamentan que haya “posturas diferentes cuando, supuestamente, se comparte el diagnóstico”.
Pero puede haber luz al final del camino sindical, más allá de la fragmentación de hoy, y son las elecciones del año que viene. A eso apuestan los Moyano: “Puede haber un reordenamiento del movimiento obrero”, anticipa Huguito.
Por fuera de Camioneros
Un proyecto personal que tiene como abogado es lograr la representación sindical de la policía. Actualmente asesora a Sinpope, el “sindicato” de policías y penitenciarios que no está formalmente reconocido, a pesar de que el expediente ya llegó a la Corte Suprema. “Es complejo. Hubo una audiencia pública que se hizo en 2015 por Sipoba, que es uno de los tres casos que había en la Corte. El nuestro todavía no está resuelto”, cuenta.
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El nuevo frente sindical de los Moyano.
¿Le pesa ser Moyano? “Llama la atención, pero nunca tuve problemas”, dice él. “Lógicamente, los que no están de acuerdo no te lo dicen en la cara”. Si bien admite resistencias a su familia en la CGT, la historia de su gremio de pertenencia les juega a favor.
“El apellido Moyano en Camioneros fue revolucionario. Era un gremio chico, y ahora es uno de los más poderosos del país. La gente se tatúa a los Moyano”. “El apellido Moyano en Camioneros fue revolucionario. Era un gremio chico, y ahora es uno de los más poderosos del país. La gente se tatúa a los Moyano”.
Dice Hugito a A24.com
Es ineludible que Huguito es Moyano. No sólo por su apellido, sino también por su voz y la cadencia pausada para hablar, que recuerda a la de su padre. En la calle, ese linaje tampoco pasa desapercibido: cuando lo reconocen, le festejan el nombre. Él asegura que no le pesa. “Si pago con tarjeta en una estación de servicio, me dicen ‘Nos tendría que representar tu viejo’”.