3. Distintos sectores del peronismo bonaerense creen que el peor escenario es una intervención judicial. Hay que hacer lo posible para evitarla.
4. Es difícil que esos comunicados hayan salido sin el aval de Kicillof. Los generales están tendiendo puentes para acercar posiciones. No demasiados.
5. La idea que está detrás es que La Justicia (es decir, la posibilidad de intervención) funcione como prenda de unidad. Lo que no logra Milei, quizás lo logre la amenaza de tener al partido intervenido hasta las elecciones 2025.
¿Quién quiere ser presidente?
La idea que hay detrás de un grupo de intendentes que no adhirieron a la postulación de Cristina Kirchner al frente del PJ es que ese liderazgo está agotado. Si bien es cierto que el kirchnerismo (siempre que sea encabezado por Cristina) tiene una adhesión de entre el 20 y el 25%, entienden que se necesita una renovación para poder volver al poder.
La única cara que tiene hoy el peronismo a nivel nacional es la de Axel Kicillof. Pero es imposible pensar en una renovación si tiene el lastre de La Cámpora.
Estos sectores creen que ya ganaron porque por lo menos evitaron la hegemonía absoluta de Cristina, que por primera vez ve amenazado su liderazgo.
La gran incógnita es cómo se sale de la encerrona que quedaron ahora por la presentación judicial de Quintela.
¿Hay posibilidad de acuerdo real entre las partes? Por ahora no se vislumbra. Pero por lo menos ahora Quintela quedó aislado y habrá que ver cómo se recompone la unidad. Y si es posible, hacerlo antes de que la jueza Servini decida la intervención,