Y agregó: “Hay correcciones que hacer. Hay problemas serios que no se habían presentado antes y no se los escuchó a los internos en muchos años. Si se valoriza el buen servicio que alguna vez fue desarrollado, estas cosas se van a solucionar".
Por otro lado, aclaró que su objetivo no es "destruir el Servicio Penitenciario, ni ponerlo de cabeza. Vamos a trabajar para aggiornarlo, traerlo al siglo XXI, cambiar el sistema informático y la distribución de alimentos y medicación".
"Ver cómo se puede solucionar el problema de las visitas, que es grave. Además, a la estructura edilicia hay que estudiarla y ver qué tipo de mejoras se pueden hacer en esta situación de escasez económica”, concluyó.