El Presidente Javier Milei elige cada semana disparar contra un blanco distinto de la prensa. Parece una decisión tomada, parte de una guerra deliberada contra el ejercicio de la libertad de expresión.
En las últimas horas, se reunió la Comisión de libertad de expresión de la Cámara de Diputados para abordar los ataques hacia los periodistas.

Javier Milei, molesto con la prensa que opina contra sus medidas. (Foto: archivo)
El Presidente Javier Milei elige cada semana disparar contra un blanco distinto de la prensa. Parece una decisión tomada, parte de una guerra deliberada contra el ejercicio de la libertad de expresión.
Puede resultar obvio, pero vale la pena remarcar que se trata de una práctica que siempre apunta a exponer, ante su militancia digital, a aquellos periodistas que cuestionan y critican sus decisiones al frente del gobierno. Muchas veces lo hace mediante réplicas de un “ejército de trolls” que nadie sabe cómo se financian. Misterios de la argentina libertaria.
En las últimas horas, se reunió la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados para abordar estos ataques hacia los periodistas.
“Debemos atender la asimetría que existe entre el poder y los ciudadanos; y fomentar una conversación pública que garantice la libertad”, dijo la diputada radical Karina Banfi, vicepresidenta del bloque cuando pidió la palabra.
Después se leyó una lista con los periodistas que tuvieron “alguna controversia con Milei”: Joaquín Morales Solá, Jorge Fontevecchia, Jorge Fernández Díaz, Romina Manguel, Victor Hugo Morales, Jorge Lanata, Teresita Frías, Ernesto Tenembaum, María Laura Santillán, Jessica Bossi, Silvia Mercado, Luisa Corradini, María O ´Donnell, Jorge Martínez, Alejandro Borensztein, Martín Rodríguez Yebra, Marcelo Bonelli, Nacho Girón y Jorge Torres Romero (periodista paraguayo).
En ese listado, que será investigado en forma minuciosa, se incluyó el caso de quien firma esta nota.
En el caso de Lanata, el jueves pasado el periodista presentó una denuncia penal -que había anunciado previamente- contra el Presidente Javier Milei por haberlo llamado públicamente ''ensobrado''. El trámite recayó en el juzgado que encabeza Ariel Lijo, uno de los candidatos del gobierno a integrar la Corte Suprema de Justicia.
Lo de Jorge Fontevecchia es más complejo. En su entorno le confirmaron a A24.com que avanzarán, en los próximos días, con cuatro juicios "a raíz de los constantes ataques que el ahora Presidente viene realizando desde hace casi dos años". Los ataques coinciden con las investigaciones y notas de opinión que fueron publicadas en el diario Perfil y en la revista Noticias.
Al cierra de esta semana, la Asociación de Teleradiodifusoras Argentinas (ATA) manifestó su repudio ante los reiterados ataque.
“Las agresiones a la prensa afectan valores esenciales del sistema democrático, como lo es la libertad de expresión. Es nuestro compromiso e instamos a las autoridades nacionales a continuar transitando el camino del diálogo y la tolerancia democrática bregando por la libertad de expresión y el respeto de los valores esenciales del sistema democrático”, se destaca en el texto.
En un largo posteo en Twitter, fechado el 11 de marzo, Milei calificó al periodismo como un espacio “corrompido, ensuciado y prostituido”, y lo acusó de ejercer la “extorsión”, la “mentira, la difamación y la calumnia”. Esas amenazas a la prensa las enmarcó en el anuncio de “una nueva Doctrina de Política Exterior para la Argentina”. Nadie entendió esto último.
Y como si fuera poco advirtió que la tarea de su gobierno con quienes ejercen el trabajo de comunicar será “bajarlos de la torre de marfil en la que creen que viven”. El texto fue titulado “Libertad de expresión. Para todos”. Insólito.