Con esa perspectiva, el gobierno bonaerense buscará articular medidas con los intendentes para mitigar tensiones antes de las fiestas de fin de año. “Vamos a buscar alternativas entre todos para dar respuesta en la medida que podamos”, aseguraron las fuentes consultadas.
El diálogo con los intendentes se da en un momento de fuerte incertidumbre política en el peronismo, a pocos días de la derrota electoral a nivel nacional y en la provincia de Buenos Aires.
“La situación crítica que vivíamos ya se transformó en una verdadera emergencia laboral, alimentaria y social que complica la vida diaria de las familias argentinas. Mientras nos muestran la euforia de los mercados financieros, sobre todo los de Nueva York, no hay indicios de que vayan a cambiar las perspectivas del empleo y los ingresos en nuestro país”, planteó Kicillof en las últimas horas en un acto en Florencio Varela.