La CGT en silencio y la CTA a favor: qué piensan los sindicalistas sobre la legalización del aborto
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La CGT en silencio y la CTA a favor: qué piensan los sindicalistas sobre la legalización del aborto

Aborto sí o no. La discusión que empezó a principios de año y se intensificó en las últimas semanas atravesó prácticamente todos los ámbitos y se instaló como una gran divisora de aguas. El sindicalismo no fue inmune.

Mientras que las tres CTA unificaron una contundente postura a favor de la ley, en la CGT las cosas se movieron con más cautela: fueron pocos los jefes sindicales que quisieron definirse y la central no fijó una posición institucional. Eso sí, la advertencia sobre el impacto del aborto en las obras sociales estuvo a la orden del día. Algunos dirán que eso es una declaración en sí misma. Poco más se pudo encontrar en términos de posicionamiento.

Dudas

Jorge Sola es secretario de Comunicación de la CGT pero aclara que, sobre este punto, opina como ciudadano. Consultado por A24.com, dijo que, para empezar, el tema está “mal discutido". "Como excede a las instituciones –sostuvo-, excede también el marco de responsabilidad del Congreso, por lo que tiene que resolverlo la sociedad en un referéndum, como han hecho países del primer mundo como Irlanda”.

En caso contrario, evaluó que “la foto de una marcha o de otra marcan el ritmo de los políticos, y muchos de ellos votan más por las encuestas, o su futuro, que por lo que verdaderamente piensan. Yo no voté a legisladores para que en estos temas, que cambian las reglas sociales, me representen”, desafió.

Después de confirmar que el Consejo Directivo cegetista no abordó la discusión, Sola aclaró que pese a que hay visiones “de los dos lados, tampoco hay que expresarlo en forma institucional”. En este sentido, ante la consulta de A24.com, tanto Juan Carlos Schmid como Héctor Daer (dos de los triunviros) prefirieron no decir qué piensan.

Sobre los costos en la salud, el único punto en el que la CGT hizo una advertencia, Sola señaló que “toda incorporación que se hace al Plan Médico Obligatorio (PMO) debe tener una contraprestación que la cubra, tal como sucedió con otras prácticas como la fertilización asistida”. “Si el aborto se traslada a la medicina privada y las obras sociales, habrá que afrontarlo”, apuntó, en un llamado que el sindicalismo le hace al Estado. "Se hará una redistribución de partidas", calcularon cerca de la conducción.

Apoyo

Un diferencial hizo Noe Ruíz, titular del sindicato de modelos y la única mujer que se sienta en la mesa chica. Como secretaria de Igualdad de Oportunidades y Género de la central, habló abiertamente y se mostró a favor de la despenalización de la mujer que aborta, aunque no de la legalización.

De todas maneras, aseguró que la CGT respetará lo que sancione el Congreso y confirmó que se evitó "abrir una grieta interna". "No queremos violencia. Es un tema muy serio y la CGT buscó ser medida", le dijo a A24.com.

Como no hay nada definido puertas adentro, el comunicado sobre las obras sociales desencadenó una reunión y un "pañuelazo" de las mujeres que componen la organización. Ruíz dijo que ese documento fue "extraño", que no estaba segura de dónde había salido y que luego tuvo una profunda charla "con las compañeras".

¿Y el moyanismo? Desde el Sindicato de Camioneros, que conducen Hugo y Pablo, dijeron a A24.com que no hay posición tomada y que “nadie habla” de eso. Facundo, a contramano, votó a favor en Diputados. En otras latitudes, uno que tiene postura definida -aunque no la repita tanto en público- es Luis Barrionuevo, que suele decirle a los suyos que está “absolutamente en contra”. Su mujer, la diputada Graciela Camaño, votó en contra en Diputados.

Diferente es la visión que tienen algunos en la Corriente Federal de Trabajadores, una línea interna "combativa" de la CGT. Desde ese espacio, la secretaria general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Judiciales, Vanesa Siley (también diputada de Unidad Ciudadana), señaló a A24.com que "la discusión, cuando se dio en Diputados, atravesó al movimiento obrero, porque entendemos que los derechos que se crean se van a hacer efectivos con organizaciones sindicales fuertes".

Siley aportó un dato: "Todos los diputados de extracción sindical votamos a favor". Se refiere Hugo Yasky (CTA de los Trabajadores), Walter Correa (Curtidores) y Abel Furlán (UOM). Pero habla del bloque del FpV. Por fuera de esa bancada, Jorge Taboada (Camioneros Chubut), Pablo Anasaloni (UATRE) y Carla Pitiot (APOC) votaron en contra.

La CTA "unificada"

En las antípodas de la CGT están las tres líneas de la CTA que, aunque separadas en los papeles, se unificaron en una postura común. Sus jefes no sólo se mostraron abiertamente a favor del aborto sino que organizaron campañas "verdes" para el 8 de agosto.

"Puede pasar a la historia como el día en que las mujeres ganen el derecho a decidir sobre su cuerpo o como el día en que el oscurantismo y una distorsionada noción de religiosidad frustren la expectativa que alientan millones de argentinos" dijo Yasky a A24.com. Además de conducir la CTA de los Trabajadores, el dirigente fue uno de los diputados que firmó el proyecto.

"Aprobar la despenalización es un alcance para la democracia y, respetando todos los pensamientos y sentimientos, creo fundamentalmente que es el cuerpo de la madre y es la madre la que debe decidir"

Pablo Micheli, titular de la CTA-Autónoma, ante la consulta de A24.com

A su vez, el jefe de ATE y de la CTA Perón, Hugo "Cachorro" Godoy, aseguró que el 8 de agosto movilizarán columnas al Congreso para pedir por la aprobación de la ley. "Es un tema esencialmente de derechos vinculados a la salud pública. Entendemos que el Estado, a través de la educación y del sistema sanitario público, debe garantizar estos derechos", dijo a A24.com.

El espectro sindical está dividido. De la bruma de Azopardo a la militancia activa de organizaciones como las de docentes (Romina del Plá, de Suteba La Matanza, fue una de las autoras del proyecto). Los metrodelegados también se sumaron e hicieron intervenciones en el subte. Una postura bien distinta al silencio que reina en la CGT.