En ese contexto, aseguraron que "en el avión que aterrizó en Argentina, se encontraban iraníes involucrados de forma directa en el tráfico de armas a Siria y a la organización terrorista Hezbollah del Líbano", y que incluso, el capitán del avión "es un alto ejecutivo de la empresa aérea iraní Qeshm Fars Air".
"Israel está especialmente preocupado por la actividad de las empresas aéreas iraníes Mahan Air y Queshm Fars Air en América Latina, empresas que están invoucradas en el tráfico de armas, equipamiento y personas para la Fuerza Quds y que se encuentran bajo sanciones estadounidenses por su vinculación con el terrorismo y en la proliferación de armamento", añadieron.
Además, destacaron la "postura firme" de los gobiernos de Paraguay y Uruguay, que "representa un mensaje importante a Teherán para que no intente actuar en Sudamérica".
"Para Israel se trata de otro incidente que demuestro los intentos de Irán -a través de la Guardia Revolucionaria, la Fuerza Quds y Hezbollah- de seguir estableciendo su influencia alrededor del mundo así como en Sudamérica, como base de operaciones para las actividades terroristas en el continente", concluyeron.