Allí, descubrieron “alimentos podridos”, entre los que había leche en polvo, harina, polenta, yerba y pan. Según trascendió, esos alimentos fueron entregados en “enero por la provincia de Buenos Aires y no tuvimos tiempo de repartirlos”, argumentaron.
El juzgado solicitó la intervención del Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, porque en otros comedores también encontraron alimentos. Asimismo, pidieron que la dirección de Bromatología de la localidad tome muestras para realizar análisis.
La investigación judicial contra dirigentes sociales y piqueteros por “extorsión” y “facturas truchas” que comenzó en el juzgado federal de Sebastián Casanello y en la fiscalía de Sergio Pollicita tiene una derivación de máxima importancia en el juzgado federal de Luis Armella.
Según indicó Infobae, a lo largo de 44 legajos se investiga a más de 80 responsables y referentes de merenderos, comedores y entre otros lugares, cooperativas de trabajo, que utilizaban la misma metodología para presionar a los beneficiarios a fines de que asistieran a marchas, concentraciones, volanteadas políticas, actos en estadios y espacios públicos.