Massa borró a Cristina y Alberto del mapa. Tomó las medidas que había que tomar. Puso plata en el bolsillo de la gente, pero bajando impuestos. Logró que le aprueben un paquete de leyes en el Congreso. Asumió el protagonismo de una situación de que parecía imposible. Y la gente lo eligió. Ahora empieza para él una nueva etapa. ¡Argentina, Sí!
En su discurso de cierre, Massa les habló a todos. Habló de gobierno de unidad nacional. Apeló a los votantes de Schiaretti y Bregman. Les habló a los radicales "que tienen los valores como nosotros". Sin nombrar ni a Bullrich ni a Macri, dijo que va a ser el "presidente del orden". "Mi compromiso es orden, seguridad y no improvisación", gritó solo desde el escenario.
Es la primera vez en mucho tiempo que un líder peronista no acepta compartir escenario con nadie. Espero a que terminara de hablar Kicillof para subir él, como único orador. Al final lo hizo pasar a Agustín Rossi -su compañero de fórmula- con su familia. No hubo kirchnerismo en el podio.
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Milei, al momento de emitir su voto. Luego, ya con los resultados, en su discurso no habló de la casta política.
Milei se mostró cordial con Jorge Macri y Rogelio Frigerio. A los dos los felicitó. Habló de liberalismo y de que su fuerza es la herramienta para terminar con el kirchnerismo. Ya no habló de la casta política, sino del kirchnerismo puntualmente. Otro cambio de discurso. Ya el enemigo es otro. Bienvenido Juntos por el Cambio a las "fuerzas del cielo".
Empieza una nueva batalla. ¿A quién rechazará más el votante cambiemista? ¿Al neokirchnerismo de Massa? ¿O a la anarquía libertaria que propone Javier Milei? Una pelea que recién empieza.