Las imágenes muestras diferentes situaciones, en el marco de esa celebración en la que los invitados no respetan diferentes prácticas que se recomendaron hasta el hartazgo: no tener contacto físico con otras personas, mantener la distancia, no compartir vasos y tener todo tiempo puesto el barbijo.
Al final del clip, llega la parte en la que el cumpleañero abre sus regalos. El último de ellos, con una presentación un poco diferente al resto, esta dentro de una caja con un moño. Cuando la abre encuentra un respirador manual y el plano empieza a cambiar. En vez de estar situados el living de una casa, se pasa a una sala de terapia intensiva en donde, de fondo, se puede escuchar como el monitor cardíaco empieza a dejar marcar el pulso. El cumpleañero finalmente muerte.
Pero más allá de la inspiración original que tuvo el spot, las críticas no tardaron en llegar a las redes sociales porque en el final del aviso se ve a un médico colocándole un respirador a un paciente. El médico no tenía barbijo.