“No se peleen”, “Estén unidos”, me dijeron en cada recorrida. Por eso, porque los escuché y porque los entiendo, decidí que esta vez no voy a ser candidata a Presidenta de la Nación.
Ésta, como cada decisión de mi carrera política fue tomada en la calle, no detrás de un escritorio. Decidí escuchando a los que quieren educarse para progresar, a los que eligen libertad y no sometimiento, a los que trabajan y a los que dan trabajo. Decidí recorriendo y planificando el futuro que quiero para mi país.
Y eso es lo que voy a seguir haciendo: Voy a seguir trabajando en defender nuestra unidad, fortaleciendo nuestras propuestas y llevando a cada rincón del país la esperanza de que una mejor Argentina es posible. Sin peleas, sin chicanas, sin bajezas.
Mañana me encuentran en el mismo lugar que hace 20 años: trabajando por y para recuperar Argentina.