Nuevas restricciones

Nuevas medidas | La política de la confrontación por sobre la cooperación (en 14 respuestas): estrategia, tácticas y comunicación

Preguntas y respuesta sobre la nueva estrategia del Presidente Alberto Fernández para contener la segunda ola
por Gabriel Slavinsky |
El presidente Alberto Fernández

El presidente Alberto Fernández, en el anuncio de las nuevas restricciones (Foto: Presidencia).

El Presidente Alberto Fernández dictó una serie de nuevas medidas para contener la segunda ola del Covid. Sin embargo, a diferencia de lo que fue la primera ola, las medidas no logran aún el consenso necesario. ¿Sirve la política de confrontación? 14 preguntas y respuestas por parte de un especialista.

1. ¿La suspensión de las clases presenciales fue una idea alocada del presidente Fernández?

No, porque hay diversos países que tomaron similares decisiones y eso no implicó gran alboroto.

2. Entonces ¿por qué tanta polémica?

Seguramente riña partidaria en tiempos electorales, pero también porque se dijo que era lo último que se cortaría en 2021, sin embargo, el presidente usó una carta fuerte y sorprendió a propios y extraños.

3. ¿Comunicacionalmente fue un modo correcto de difundir el mensaje restrictivo de las clases presenciales?

En tiempos de crisis se sugiere articular con los actores relevantes, generar consensos, producir respaldo de los especialistas, luego difundir los datos ordenadamente y explicar las medidas lo menos sorpresivas posibles. La población sufre la pandemia y lo ideal no es sumar incertidumbre sino más bien previsibilidad. Son recomendaciones estratégicas… eso no le quita el derecho al Presidente de desarrollar las restricciones que considere y que el mensaje no cumpla con estos protocolos arriba mencionados no le otorga derecho a la oposición de confrontarlo.

4. ¿Es justificada la reacción de los que no quieren que se corte la presencialidad?

Siempre hay personas dispuestas a luchar por alguna causa, en este caso, tienen la sensación de que podrían ser 4 meses y no 15 días.

5. ¿El índice de positividad subió tanto?

Se testea más y hay más positivos, es verdad. Hoy el índice está casi en el 30% similar a los picos de agosto de 2020, solo que, con un sistema de camas al límite, también ocupado por otras patologías

6. ¿El sistema está al borde del colapso?

Si. Hay muchos indicadores preocupantes y un aumento de casos sostenido en el tiempo es alarmante.

7. ¿Por qué diversas provincias no se plegaron a las medidas sugeridas por el presidente?

Porque no tienen sus sistemas colapsados como la zona AMBA.

8. ¿Se apuró Alberto Fernández al tomar las medidas?

Como Presidente asumió la responsabilidad de indicar el camino, que consideró el más prudente.

9. ¿Debió consensuar con Larreta y Kicillof?

Sí. Las guerras (o crisis) implican alinear a todos los generales, aunque piensen diferente. Hay que hacer el gran esfuerzo para que todos estén en sintonía con las medidas más difíciles. Pero, pero… tiene la responsabilidad de conducir y en política cuando no hay chance de acuerdo debe decidir lo que considera más pertinente.

10. ¿El mensaje fue apresurado e improvisado?

Ante declaraciones de Trotta y Vizzoti en contra de suspender la presencialidad, pareció contradictorio. Pero de ahí a la rebeldía o el desacato hay un largo trecho.

11. ¿Pero si los dirigentes opositores no quieren tomar esas medidas?

Existen alternativas:

  • Explicitar esa discrepancia
  • Continuar haciendo política y persuadiéndolos
  • Tomar las medidas que el conductor crea conveniente lo menos intempestivamente posible

12. ¿Es lógico judicializar la situación?

A esta altura parece que lo sensato es acompañar, apoyar y hasta acatar para poder evaluar.

13. ¿Avasalla los derechos de la Ciudad con la suspensión de la presencialidad?

El Ñresidente tiene la facultad de indicar el camino. En este contexto de crisis sanitaria, no es prudente ni sensato discutirlo. Es el momento de acompañar, avalar y acatar.

14. ¿Qué riesgos existen en este contexto?

Existe dos riesgos claros, el primero es que las medidas queden en una nebulosa jurídica que no existan certezas de lo que se debe o se puede hacer. Y el segundo, es el desprecio por la autoridad presidencial en tiempos de pandemia, en el que las discusiones partidistas terminen por socavar las decisiones de quien conduce los destinos de la Nación.

(*) Gabriel Slavinsky es psicólogo, consultor y analista político